18 abr 2010

But have we learned to listen?

Lo dicho y lo no dicho. Lo oculto. Los personajes que no se transforman de la nada pero que van pelando, poco a poco, el papel tapiz. Personajes que son una bomba de tiempo con tic tocs de pequeños brotes de neurosis... sus cuerpos traicionándolos. Como el baile maniático de la mujer dócil. Como...

Es el cuerpo. Leer en voz alta. San Agustín se impresionaba viendo un hombre leer en silencio, sin mover los labios. ¡Que el corazón se le salía del pecho, la poesía de sus ojos, si no por la voz, tendría que salir de alguna forma! Pocos lectores, muchos oidores, niñitos escuchando el cuento antes de dormir: atención, retención, TRANCE. La literatura siempre fue ante todo música. Tú y yo fuimos ante todo música...! por eso mi cuerpo reacciona con las teclas del piano, me parece que le das vida a la vida, me parece que el arte es un hermoso pleonasmo, me parece que soy ritmo irregular y que las cosas y los árboles también lo tienen. Parte.

Surgen hermosas preguntas. Recuerdo que en un país lejano se prohibió la música, y es como si apagaran la luz. Que el arte es el ocio de los privilegiados y siempre la creación de OTRA realidad. ¿Pero ese arte que desmantela? ¿Ese arte sutil que es a veces microscopio? Es que hay odas, requiems, grandes arquetipos gestuales... y por otro lado una mera fotografía en un muro blanco cuyo silencio angustia. Todo arte. Lo que comparte, y lo que comparte también con la lluvia y el sol y los besos es que nuestro cuerpo lo recibe. Comparte.

Arte de cuerpo, arte de asfixia y efusividad, el cuerpo que no se separa nunca de nosotros, que de pronto nos sentimos sólo pierna, que de pronto estamos tirados o cayendo, bebiendo para poder olvidar lo que nos ocultamos a nosotros mismos pero revelamos a los demás... ¿qué vamos a hacer contigo, cuerpo? Cuerpo que se sale del tiempo y me lleva a abrazar lo que me da miedo. Lo dicho y lo no dicho. Arte.

Ése es el gran milagro, y la caída también: que el hombre, desde que dijo "¿Cómo?" no para de hablar. (O tal vez dijo ¿"Como"? y no para de cuestionarse, y soñar con nunca tener hambre). Lenguaje.

8 abr 2010

My god

I see the thunder… I hear you, lightning. Wrong? Let’s not get divorced before we get married, although you are already farthest from yourself when farthest from me, that when I hear your cries and see you’re torn I know the difference between what you say and what you do.

Communication is impossible.

We’re out of sync so so are you, but if we met, chaotic things would happen like your leg giving birth to wine-drinking babies.

I hope you never find yourself and always send sparks to the sky for your beautiful echo!

6 abr 2010

Encierro

Despierta en un oscuro, negro ombligo todas las mañanas. La torre. Su cabello le llega a los pies –es su cobija, almohada que abraza. Se acerca a la ventana. Hace muchos años que sólo ve viento. Hay una alfombra púrpura donde juega con los pies y sus dedos. Frota. Y su vista cree que flota… los techos de su torre son altos, si alza la mirada ve lejano el pico: un triángulo gris lleno de polvo donde los ecos se acentúan y algunos cuervos habitan. Hay jaulas de pájaros cítricos en las paredes. ¡Quisiera comérselos! Les platica pero no la escuchan…. Sabe que ellos entienden el espacio como ella sólo intuye: ¡vuelan! Sienten la inmensidad de la torre que cancela la inmensidad de la afilada alcoba, que cancela la inmensidad de ella en relación a sus pequeños cuerpos. Ella no sabe para qué están las jaulas. Ella se encerró… ¡imposible encerrar a otro ser vivo! De cualquier modo, vuelven, parece que todos construimos nuestras jaulas. Música de viento, molino de estancamiento… el silencio frustrado de los intervalos del canto de los canarios. Silencio, jaula, punto negro en un mar de viento…. Quiso vivir en esencia para darle sentido a su existencia. ¿Qué había hecho? ¿Lo tenía? Nunca iba a poder salir…

Despierta en un blanco hospital. La enfermera volvió a entrar sin tocar, ¡qué rabia que la encuentre todas las mañanas en la misma posición, con las sábanas desechas y la mano ahí metida, y no se preocupe por interrumpirle el sueño! Le dolió abrir los ojos y que todo fuera luz, tan feo, tan imperfecto el rostro de la misma enfermera y el agua dudosa en el vaso de vidrio con huellas de manos sudadas y ver que las pastillitas eran lo único con color. Las tragó amargamente.

Se quedó en silencio. La enfermera era como una mosca que zumbaba y ella fruncía el ceño en desconcierto de no poderla ignorar. Su vida era estar en esa cama blanca entre comidas y pesadas idas al baño, mirar películas en la tele y leer los mismos libros amarillos, tocar el timbre cuando necesitaba algo, y aún así le molestaban estas interrupciones. Cuando por fin se fue la enfermera, pudo volver a su estado habitual de espera. Lo que más hacemos en la vida es esperar. La vida misma es una larga espera… disfrutó los momentos de inacción antes de que se volvieran insoportables, antes de que la espera se tuviera que ver acelerada y convertida en un mientras al prender el televisor. Lo que ocurre cuando se agota el temporal sosiego…

Miró tres películas. Las miraba también esperando: esperando a que acabaran para poder ver la siguiente, para poder ver las manecillas del reloj más avanzadas. Se acercaba la hora de la próxima comida, un tiempo de acción donde se suprimía la espera. Pero era como encontrar el sueño: se aferraba a esos puentes entre dos vacíos. Qué incómodo es cruzar esos puentes. Sabes que si no avanzas, el puente se vuelve igual de vacío. Entonces debe pasar rápidamente, para poderse disfrutar: mejor correr cuando somos libres porque pronto lo dejaremos de ser. Curiosamente, el tiempo más preciado se vuelve ese intermedio entre la espera y la acción, el punto de inflexión donde se sienten los cambios, el viento, antes de que la realidad llegue con su decepcionante solidez, ¡antes de entrar en ese puente donde en vez de esperar lentamente corremos hacia tener que esperar nuevamente! Y vaya, con esos pensamientos vivos de estancamiento. Si pudiera aplacarlos, no existiría ese factor de distensión. Es como ese suero con vitaminas que corre por sus venas y que impide que sólo se funda con su blanco alrededor.

Se quedó un rato sin hacer nada. ¡Querer no tener que hacer algo para estar agusto haciendo nada! O más bien realmente querer hacer algo… nada funcionaba. ¡Qué comezón! ¡Qué inquietud! Tuvo que frotarse el sexo para que la tensión no la carcomiera. Lejos de placer, lo que despertaba en ella ese contacto era un aturdido despecho del cuerpo. Volvió a prender la tele. Qué tranquilizante, y fácil para la mente caer en ese teatro, pero a diferencia de cuando la mente se veía encendida por la vida o un libro, el cuerpo era quien se quejaba y retorcía.

Los recuerdos ¿qué eran? Nada más que incertidumbre. No recordaba haber hecho la mayoría de lo que sabía había hecho y dicho: un comentario acertado, una canción de embriaguez en una fiesta, sus decisiones, los paréntesis. Lo recordaba como sus películas, como cosas vistas o contadas. Recordaba que ese libro sí la había atrapado, y que con aquél otro no paraba de alzar la cabeza y cambiar de posición. Recordaba la simbiosis que había formado con aquellos amigos y amantes, simbiosis de no verlos realmente. Sea un bultito de fantasmas o sólo nosotros, siempre cargamos unidades. Era finalmente lo mismo. Estaba igual de sola que siempre.

Esa relatividad es tan real; si no, ahora no aguantaría, no estaría sobreviviendo. De joven lo había comenzado a comprender: cuando estuvo una semana encerrada en su casa después de una operación en la rodilla, sintió el temor y el tedio de una vida donde nada ocurría, sin salida. Lo sintió no solamente por vivirlo, sino por extrapolar lo que sería estar así siempre, sin ninguna motivación o esperanza. La vida le pesó demasiado. Antes, jamás lo habría imaginado… la vida parecía corta y los proyectos inagotables. Ahora adivinaba que algo así sería su vejez y, mezclado con el deterioro físico de su cuerpo, la vida perdería todo sentido. Escribió un cuento que le dolió en el cuerpo escribir, un cuento tedioso que le costó poner en palabras. Un recuerdo surgió: los viajes de carretera cuando era chiquita, cómo no aguantaba ese encierro, la claustrofobia. Esa comezón…

Pero después, de adolescente, ¡cómo lo disfrutó! No se cansaba de mirar el paisaje, del arrullo de las curvas, la conversación que de pronto se encendía y moría natural y tranquilamente, los largos silencios y los disco tras disco en el estéreo… Ese recuerdo le dio esperanzas. No debía temer su vejez si ahora no la podía asimilar.

Vio más tele. Le marcó su hija por teléfono, y no tuvo nada que contarle ni responderle. Sin embargo, hablaron un largo rato. Le trajeron la cena. Vio las noticias con gran desapego. Comenzaba a oscurecer y el sinsentido se infló como una esponja secándose en el baño. ¡Que el día se haya agotado así, tan rápido! Y que ahora falte tanto para que vuelva a amanecer… la noche es el verdadero día. Sin las alteraciones del sol, todo luce ensimismado.

Apagó la tele para ver qué le provocaba el silencio. Ya eran las once de la noche. Pudo quedase dormida, y soñar el mismo sueño.

La mujer en la negra torre… pasaba los dedos por su cabello. Sus uñas eran largas, lisas, puntiagudas. Por la ventana entraba una luz dudosa, móvil, que jugaba con su pelo aún brillante, su pelo sol en ese abismo. No se cansaba de tocarse el cabello, qué extraño placer, qué ritmo sensorial. Llegan los canarios y sujetan algunos caireles que ella va extendiendo. Los agarran con sus patitas y vuelan, jalan jugando, sin causar dolor. Varios se unen, hay tres o cuatro y ya no sobra pelo para que ella juegue. Comienza a reír, y sus manos bailan con los pájaros y con su pelo. Vuelan todos juntos, y su pelo, su pelo… su cabello, bello, bello… alas, manos, rizos, oculta entre todo esto, su sonrisa. Entra la brisa, el viento se une. Comienza la risa…

Despierta en un blanco hospital. Desconcierto, enfermera, pastillas, baño, desayuno, tele, tele, tele, noticias, periódico, tele, película, tele, comida, tele, libro (intento), tele, película, cena, tele, libro (arrulla), sueño. Afuera de la ventana, no sopla el viento. Hace un calor húmedo, un calor pegajoso de árboles quietos. Duerme. Desde hace mucho tiempo, ni en sueños llega a horizontes nuevos. Sólo a la negra torre.

30 mar 2010

-arte

belleza en amor=arte
vidarte
amor=vida
arte! harta...
arte=amor hasta en
amorarte...
belleza, envidia
de arte darte.
escaparte es captarte
es arte...
belleza mata,
y ata...
(aparte, aparta, apartamos, partamos, amo! vamos)
bellezamorvidarte
sin poder moverme
ni olvidarte.

Seasons

Spring.
Flowers filled with vain elixir.

Summer.
Dizzy rabbit blinks... and rolling hills.

Autumn.
Lazy orange requiem.

Winter.
Trembling sleep.

Spring.
Sweet dream.

Summer.
Waking up.

Autumn.
Lullaby.

Winter.
Waking up, for real now.

Spring.
Who?

Summer.
What?

Autumn.
Why?

Winter.
How?

Spring.
Caterpillar.

Summer.
Bee.

Autumn.
Squirrel.

Winter.
Owl.

Four more years mean what, to wheels of time?
Or one in four.

Spring
Dies.

Summer
Lies.

Autumn
Shies.

Winter
Sighs.

27 mar 2010

Lotus

To taste the air beside the river
I pick the soundtrack with immaculate care
Such a lot rests upon it
My life upon a song
You don't know how much I need
Musician, please take heed!
I thought I might just write a letter
Anything to stay away
From books and lessons today
Besides it's part of my induction
Into the literate world
I am a literate girl
I string the words together softly
I lay my love upon you with each line
A gift of improvising
Removes me from revising
I made a daisy chain from
Phrase, verse, and punctuation......*

These are the words I hum along. You knew this was me. But you never loved that!
What you made pass for admiration was envy.
Everything was always conditioned and reeked of emotional blackmail.
You wanted the butterfly to pass unnoticed in the garden of flowers!
You wanted me all to yourself, so you could make me small.
You always tried to change me; when you didn't, you were trying to change the feeling.
That pure feeling of awe and desire because you didn't want to only give.
You wanted to devour me! And observe my bones with satisfaction.
You were a mess, as always, a storm.
I was a Spring that never grew worn.
In my dreams I could see the moon up close!
But you pulled me down to an Earth where I was only
A flower made out of paper.




*Suart Murdoch. God Help the Girl, "Musicians, Please Take Heed!" (song)

25 mar 2010

Incendios

Una reseña que tuve que escribir para mi clase de teatro.

La obra de teatro Incendios, de Wadji Mouawad, es un perfecto ejemplo de una obra completamente contemporánea pero que no se clava en divagaciones conceptuales vanguardistas sin trasfondo: sus prioridades son realmente los de contar una historia e impactar.

Desde la propia escenografía, el tiempo no lineal de las escenas y las narraciones en eco que se hacen referencia unas a otras dentro de la obra, Incendios no es una obra “tradicional”. El principio es ambiguo, comienza con la escena muy fuerte de los gemelos protagonistas reuniéndose con el abogado de su recién difunta madre, y sin tener contexto presenciamos una muestra de emociones extremas que nos impactan aunque no las entendamos. A esta escena suceden un par de escenas que nos comienzan a informar: un recurso muy creativo que se utiliza a lo largo de toda esta obra es la simultaneidad en escena de distintos momentos y distintos personajes. Para este momento, nos seguimos sintiendo en una obra ambigua y experimental, como la mayoría de las obras de teatro contemporáneo. Cuando se comienza a narrar la historia de Nawal, la madre de los gemelos, nos vemos involucrados en una historia clara y narrativa, que al coexistir con la realidad del futuro cobra un aire fantástico y exótico. A medida que vamos entendiendo la intricada relación entre todos los personajes y momentos, la obra deja de sentirse experimental y comienza a sentirse sólo como una gran historia: en eso, esta obra sí pertenece a la tradición teatral a la que estamos acostumbrada, la tradición que involucra el destino, el terror, y la conmiseración bajo una estructura narrativa . El trayecto que emprende el espectador no es por un camino conceptual, sino por uno de vívidas emociones. Termina siendo realmente sencilla y poco pretensiosa, aunque tanto el escritor, como el director y los actores, se esmeran realmente en lo que importa: impactar, conmover, convencer y sorprender. En este sentido es comparable a las obras más tradicionales.

También con el tema de la familia vemos un rasgo característico de la tadición occidental: desde Edipo Rey en la Grecia clásica (los orígenes del teatro de la cultura occidental), se elabora sobre estos vínculos sanguíneos, el tema de la paternidad, y el incesto. Los problemas de herencia y de cumplir los deseos de los muertos son cuestiones históricamente humanas, aunque en la obra se ven presentados en un contexto actual. Un gran contraste que se da es justamente este escenario actual con la historia fantástica y hasta épica de Nawal que, sucediendo en un país que no se nombra nunca, acentúa el carácter de híbrido y complejo tejido de la obra.

Además de la familia, se pueden identificar varios temas en la obra, otro detalle que la hace más tradicional que “vanguardista. Éstos son, entre otros, el de la infancia (como un cuchillo que te clavan en el cuello), el del amor incondicional (cuando estemos juntos, todo estará mejor), el del silencio vs. el hablar (o cantar, particularmente en Nawal que es “la mujer que canta”, y luego la mujer que calla cinco años), el de la búsqueda (búsqueda de Nawal por su hijo, y de los gemelos por las respuestas, que también es una búsqueda de identidad), y el de romper con el círculo vicioso tanto en la familia como en la guerra (salir adelante, tener fuerza, todo con una base en el conocimiento y el aprendizaje por un lado, y en la eliminación del rencor por otro).

El sorprendente final de la obra, que tiene todo el peso de la revelación edípica, dejó al público con una palpable tensión y desasosiego. Incluso el espectador más crítico y desprendido se encuentra realmente incómodo, corporalmente atado a los altibajos de los personajes aunque no quiera o intente minimizarlos.

Esta obra tiene todo, porque es una gran mezcla. Es una mezcla de cruda realidad y un escenario lejano y fantástico, de amor y violencia, piedad y crueldad, novedad y tradición, buenas actuaciones y buena escenografía, risas y llantos. ¿Qué más se puede pedir?

http://www.cultura.df.gob.mx/index.php/sala-de-prensa/boletines/2689-046-10

Des

Éste no es un poema de
desamor,
es un poema de
des-des,
sin la furia y frustración del
desilusionado
ni la euforia epifánica del
desgarrado amante.

Cuando nos despertábamos
a la mitad de la noche
y nos tomábamos sin ver ni hablarnos,
a veces ya parecía ridículo, vacío como una farsa,
el recuerdo del descubrimiento
de cuerpos en mi casa, en el sillón con vino,
y las sonrisas payasas que lo acompañaron.

¿Quién eres y por qué decidiste tocarme?

Estábamos y estamos
sola mente enfermos.

La comunicación dejó de servirme
para ver quiénes se asombran, sueñan y recuerdan
como yo.
Incluso esa comunicación corporal
que antes bastaba se
descompuso...
Nobody knew the sorrows of my changing face.
Sólo las amaron, creyéndolas,
creándolas, deseándolas.

Por favor sólo deja tu mano ahí y no hables.
Tampoco la muevas.
Y cuando te pares, no mires hacia atrás. No soy un
Descanso.

24 mar 2010

Guilt

Humor me. Let's meet in the hallway and pretend not to know our names. I once thought yes, and started seeing butterflies everywhere. You would always give me love through anger and agression. Humor me, make me feel I was everything, I was your bus rides and dreams and song associations, and all your suffering carried my name. That's all we're really asking of each other. Humor me.

The guilt was everywhere, scattered like ink, scattered like all our mistakes upon that creamy tablecloth we realized from the beginning we would be unable to keep clean. (Life). Like ink that guilt ran and cleaned our sins when emptied out and recognized. I once thought no, and felt the cieling crumble in. This guilt, that guilt, looking in the mirror guilt, why can't I love you guilt. Break-the-antique-vase and run away syndrome. But sometimes you step on a living baby. And sometimes you step on yourself, or your heart, your beliefs. At its worse- that wonderful being that gave you beauty. Beauty is the seed of love, then life. Stepping on those things, killing them accidentaly. Running away. That's guilt.

Everything, lifeless, points towards you. Guilt is the most sickening and painful throbbing reminder of life- we feel more alive then ever, but like a roach in the carpet, impurely.
But no. Guilt is not my fault. I'm trapped: it's just because I can't really run away, it's just because all the broken pieces are there, it's just because you made me love you! It's just because we can't turn around and be somewhere else, laugh, dance, reality doesn't adapt to our wild imaginings, but I didn't want to hurt anyone... And now I feel guilty for not wanting to carry my guilt. For not being able to. For that part of me that just doesn't care, that keeps running, that runs back and steps again on that defenseless baby, and laughs and chases blindly its deep deep desire. That's never going to change. I didn't want to love, but there I went. I didn't want to get involved, but chased and spoke and took three steps.

Guiltless! Humor me. Take my hand and let's go behind the curtain there, in the spooky auditorium, and forget together. That's what I'd like to say.

Last night I dreamt, and there was much heat, my sheet probably was sticking to my body, and I went to the river when the sun is low enough so that light shines from things themselves, and I bathed in the river, and truly was clean.
Humor me.

21 mar 2010

Whatever together means

The pen in my hand tonight has a life of its own. God it's a harsh world when night falls on the river and the water is the brightest beacon. When you realize liquor has a power to dissolve future and past and make the candlelight tremble and the little baby in daddy's arms at the bar make you feel cold, an ache for a blanket. And I yearn for you, for the skin to go with the heaven in my head, the heaven a ghost of your trembling touch.

Viejas reflexiones..

la cara que quisiera no conocer. las expectativas que tengo, sólo mías y de nadie (nunca) más. entro a la tienda de zapatos, y me doy cuenta que no hay uno solo que se me antoje comprar. veo una pareja que no encaja, que los miran como si fueran dulcesitos (sólo si te fijas bien en su expresión) pero los agarran sabiendo que hoy sí los comprarán. no pueden dejar de ver a la multitud de señoras para quienes esto es un gasto cotidiano. me pone a pensar en niñitos colocando piel en fabricas y luego en closets enormes llenos de zapatos.
debo dejar de ser el público.
los espasmos de la sonrisa. el encantador baile de miradas. salgo del centro comercial, y ya no llueve más. qué plástico palacio acabo de dejar atrás... bonito pero tan poco suficiente (soy demasiado exigente) más que nada porque ves que la gente ya no tiene nada que añorar. y que los paseos no incluyen paisajes, sino utilidad y consumo. pero ya, no hay que ser retrógradas.
manejo más rápido porque sé que te veré. y no se por qué acelero tanto.
stay at my gate again, yelling goodbye on a chilly summer night... estos momentos no se repetirán, son solosolosolamente de AHORA.

nos falta empujar una barrera para revolcarnos en el éxtasis que es habernos encontrado... whatever that means, whatever you mean, whatever i mean, and us together... whatever together means.

18 mar 2010

Exitación

Lo que más añoramos es un estado de e x i t a c i ó n. El amor es la exitación m á x i m a del espíritu. Si en la excitación somos a c c i ó n y no e s p e r a n z a, si p e r s o n i f i c a m o s la ilusión, si no es una reminiscencia ni un estado l a t e n t e al m a ñ a n a, decimos que estamos realmente vivos. El placer y el dolor se vuelven dos extremos que, como todos los extremos, terminan siendo lo mismo, su verdadero contrario siendo el vacío. La vida por lo general es un vacío, un transcurrir de hormiga obrera.
Lo chistoso...
¿Qué tanto de la excitación es puro olvido?
El vacío, extrañamente, no es olvido.
Por eso escucho música todo el tiempo, para olvidar recordando.

11 mar 2010

Futuos seguros

hoy tuve un recuerdo de que algún día no estaré aquí, en el asiento de plástico del camión, con concreteness and abstractness rondando en mi cabeza pulsando por mucho sol y mucho pensamiento, ligera ropa medio rota, cansada hacia la casa, sino en un coche quizás azul quizá blanco, llegando a un bonito departamento donde (no imaginé el proceso del cómo) habrá cena en la mesa (un pollo marinado¿) y un hombre, y una película en el buró al lado de la tele.
recordé este futuro seguro paralelo a un día igual de cotidiano que éste, me sentí cómoda en los zapatos ya asimilados a mis pies, envolvente realidad con sus horarios y asociaciones y contextos y tiempos y temáticas-- etapa! ¿Cómo llegaré y cuántos abismos habrán entre éstos? ¿Qué se transformará, más allá del cambio de escena? Pues sí, mi ropa, mi expresión, los callos de mis pies, la música en la radio... ¡todo! (misma solapada existencia de toalla con diseño de florecitas).
Y si no llego... bueno, todo está ligado, a este hoy ese recuerdo estaba atado, es necesario, complementario, como quien atrapa un bumerán o como los girasoles. Ese mágico nudo me acercó más en el espacio que a quien seré mañana -en el tiempo.

hoy tuve un recuerdo de que algún día no estaré aquí, caminando a la facultad, viendo la refrescante fuga en la manguera del jardín, entrecerrando los ojos adormilados, sino que sonará el teléfono y estaré en mi cama, entrecerrando los ojos adormilados y corriendo a contestar, habiendo estallado mi sueño. Futuros seguros basados en...

(pasados latentes: aquella ilusión de que si me borraran la memoría de ti, jamás me fijaría en tu persona, nunca cruzaríamos palabra ni haríamos un nudo, o
aquella ilusión de que si me borraran la memoria de ti, volveríamos a encontrarnos de alguna u otra forma, la ilusión del magnetismo del destino)

hoy tuve un recuerdo de que algún día no estaré aquí, sino escribiendo un giro en mi novela donde el protagonista se da cuenta que la verdad no es inalcanzable, sino que es INEVITABLE, pesa, y lo que es difícil es que no haya modo de desconocerla pero sin embargo lo hagamos, que nos engañemos con que nos engañamos. Conque nos engañamos... !

hoy tuve un recuerdo de que algún día no estaré aquí,

8 mar 2010

La obra de Berta Kolteniuk

Digamos que el arte es un mundo. Digamos que el arte es el mundo. Digamos que el arte es lo único que está fuera, aparte, separado de este mundo. Que el arte es el hombre, que el arte es esencias (destilaciones), que el arte es el diálogo. ¿En qué se parecen los acordes ditirámbicos de la música a las gruesas pinceladas de la pintura? ¿Es un color lo más abstracto o lo más concreto? Podría ser que el arte es el activador de las preguntas que no quieren respuesta, siendo el símbolo de la contradicción entre el hombre y su entorno.
La obra de Berta Kolteniuk es verdaderamente una creación artística en todo su sentido. El acto de crear requiere de tijeras, proyectores, y mucha imaginación: más que imitar la realidad, se trata de interpretar y delimitarla. Hay que encontrar un equilibrio entre lo transparente y lo sugerente, lo introspectivo y lo extrovertido, la luz y la sombra, que no tenga aspecto de intermedio. Y en el mundo de la pintura, como en el de cualquier arte, se deben suspender los conceptos: hay que olvidar el lenguaje y crear uno propio. Kolteniuk elige el del color. Un lenguaje efectivo no necesita de diccionarios o claves para ser decodificado; a lo mucho una explicación funciona como un color puesto al lado del otro: para ver el primero de una manera distinta, para darnos cuenta que el amarillo al lado del rojo ya no es el mismo amarillo. Justamente como la obra de Kolteniuk, que nos reta a realizar este tipo de reflexiones.
El arte llega al cuerpo, al corazón, a los rincones más oscuros de la memoria, y le hace cosquillas al intelecto, que olfatea siempre en busca de verdades simples que lo sorprendan y que a la vez se le hagan conocidas. Ella también logra esto, dejando las teorías a un lado y valiéndose de su intuición y sensibilidad que naturalmente acceden al color para expresarse.
Una contradicción del arte es que mientras más puro y claro sea el lenguaje artístico, más nos lleva a la sinestesia. Los colores de los cuadros de Berta suenan, cada panel tiene la personalidad de una nota musical. Como en la música, su arte se basa en la composición y la yuxtaposición de elementos unitarios (como en la poesía también, las letras y las palabras; reitero la correspondencia entre distintos lenguajes). Así logra ser libre y limpio, plural y ordenado, estético y radical. Las cuatro columnas de paneles intercambiables son un piano vivo de posibilidades para el artista consciente y visionario: Kolteniuk nos demuestra que en una estructura fija con unidades básicas está contenido el infinito.
Y por si esto no fuera suficiente, apenas es el principio. Apenas es la apertura a la propuesta de esta artista que no se contiene por mucho tiempo; siempre crece y se renueva. Se van agregando instrumentos a la orquesta: el blanco es un espectro en sí mismo y el contraste de texturas otro diálogo interesante, ejemplificado con el yeso. Un cuadro como Kínder nos puede hacer conscientes de la fuerza de los detalles para transformar toda la obra, utilizando los mismos elementos pero cambiando completamente el tono. Los frisos, por otro lado, mantienen el tono y de cierta forma la composición, pero nos recuerdan que el volumen y la profundidad también son una variable y nos recuerdan que la artista no le ve límites a la definición de cuadro. Todas estas alteraciones, a la vez sutiles y atrevidas, nos provocan un asombro que se representa con la imagen de ingeniosamente colocar un objeto al lado de otro, y luego eso al lado de otro, indefinidamente y con un ritmo visual marcado.
Viendo la trayectoria de su arte, Kolteniuk también cumple con ese requisito de todo buen artista: tener una evolución coherente pero que sí, valga la redundancia, evolucione. Una evolución donde se mantiene la personalidad inconfundible del artista y los elementos de su lenguaje pero donde se ven las posibilidades, infinitas como las combinaciones de sus paneles en las torres, de responder a su entorno e ir modificando las reglas del juego, como un cambio de alfabeto. También esta evolución representa esa yuxtaposición que sostengo como fundamental: sus proyectos y propuestas crecen y se revalúan al ser puestas una al lado de la otra.
Sin saber los detalles de su vida, conocemos a Berta Kolteniuk en la medida que ella ha sido los estremecedores paisajes de su primera obra, los hilos y telas danzantes de Urdimbre, el vacío imponente de Antártica, y el cromático clímax de su posterior desarrollo. En estas manifestaciones plásticas, un psicólogo podría analizar sus traumas, un sociólogo la guerra de Iraq, un poeta ver metáforas de sus metáforas, y un músico sus composiciones. Por eso la contemplación del arte es algo que mejor se hace con silencios y en sí mismo, en un estado de humildad. Este texto es únicamente el esfuerzo del intelecto por explicar el valor de lo que intuye.

4 mar 2010

The last pages of my notebook

Isn't it strange?
Who hasn't confused the moon with a streetlight? Who hasn't felt themselves grow --but careful-- not soar? The changes, but then again, not really.
Another year spent so sincerely.
And are we adding or subtracting? The result is the same, the excuse changes.
Changes of pace, rythm and morality; same stage, new actors (or new costumes?), same curtain raised and drawn at every show. But decay, decay, decay, veins swelling a little more
So hands are bumpier. Everything just bumpier.
The bus ride quite as long. The mirror quite as deformed. Fear and desire--
Same thing. Fear and desire-- the sun doing a different dance in the sky for once. For everything to be just like me but still everything. My orchestra. But still free. Improvisation without this nagging itch of estrangement.
And retracing one's steps? And searching for symmetry, or for quite the opposite? What about it?
Beauty! Beauty! Beauty! That's it.

24 feb 2010

Now

NOW-
I should know it will be...
Bee won't be on my sweater for long
Striped breeze will go at applause
NOW is all I got, different and real
for being now...
Bee stays I realize it's dead
And the trees tremble
Whisper at the wind begging it not to go
A match held out for a cigarette
That won't be smoked,
That like the wind and bee and tides and time
And perhaps me, finally
when dead --finding NOW--
will not dead and gone be
but dead and ungone
Dead and Stale and Stayed.

22 feb 2010

We are seen

And hey you really can
Never know
Just WHO holds their gaze as you go
Walk by and with what glow
WHO in the morning sighs
For seein' your smile and witching eyes
WHO noticed what- that hat,
New scent,
Or saw some man
Peeking up your skirt,
WHO thinks about and remembers
(or the how's why's and then what's)
those flickering flashes of you.

16 feb 2010

Cold lonely day

On a cold night I crept up those wiry fire escape stairs that twist and edge around like a troubled spider… I hate that through my window I can’t see the moon and I needed to contemplate the fullness, that perfectly circular light that makes more sense than anything earthly.
There was nothing that could make me feel big, so I delved into things that made me feel small. The treacherous, bubbly warmth of the evening cup of wine in my stomach. The premium rolling papers from distant lands that became smooth from the friction of my fingertips. How small and the same it all was; my fingerprints, the paper, the smoke, the back stairs, the lanky metal lamp, the noise of the neighbor’s leaky faucet, and the telephone. All lonely and self-absorbed, paranoid and expectant, stationary and observant.
The sky was the soup of the uncertain. The soup of big and monumental, of little specks and illusions we could never grope at or handle, really. This me with a cramped back, tense muscles, tired from work and from sailing through the machinery, climbing up and down buses, was weary. Weary of listening to magical melodies and surrounding herself with thoughts and niceties and delicious escapisms and awareness and freedom but remaining the glum forlorn firefly on the windowsill. Occasionally fluttering her wings because she saw an equal she recognized as beautiful.
Memory is a heavy library I drag around, tied with a string to the back of my head, pulling me. In it, everything again, again as things: the same, and lonely. Shoelaces, tears, strings, hair, and cups of coffee –the rest is a drunk state. Uproarious jigs of self-recognition.
The cold is the most notorious feeling, the most contradictory and pleasant (it really tickles the stomach). Pleasant in the least passive way, pleasant in the most painful. I remembered the night was cold –cold doesn’t let you forget. It is unlike anything because deep inside cold lies warmth, cold is consciousness of insufficiency of warmth, it is mourning. It is like the warmth of the womb because it means nothing really, bobbing up down and around, not yet born, inside the visceral tissues of another person, a person you’re a little twig of but who is not you, and will not be you nor with you for the rest of your life. Cold is memories of wafts of your mothers perfume when you fell asleep on her bosom the times she took you to jazz night at the local restaurant. Or the mountains, or the sea… anything big and majestic.
When I was a little child I always colored the sky grey. Perhaps it was a more realistic color, or perhaps it weighed chromatically less heavily on the visual balance of the page. Blue skies are dopamine –vital, exquisite, and miraculous, but I always found grey more honest. Poignancy is present only in the green of leaves and the overbearing intensity of sunlight. The city is a divine wasteland.
I shut my eyes harder than ever, trying desperately not to see, willing the sky to rain. I despised this pathetic self-pity and exposure, predictable and laughable games with nature and inanimate objects that cannot even scoff at my complex egotism, at my contradictory projection towards the outside world that establishes (to later destroy) hungry bonds with everything… I should probably just go to sleep.
This is what happens when the doorman doesn’t meet your eye in the morning, and your mother yells at you because you forgot to pick up the pound cake for the dinner party, and your boss is late again with the payment, and love has become an abstract idea placed strategically in children’s books, and kisses are sloppy and vulgar, an sex gropes harder and harder for something unobtainable, and your feet hurt so much from walking in those sad shoes you just can’t let go of, and you can’t sleep, and the television lulls dulls and depresses you, and you can’t concentrate on a book…
And you end up drifting into numb dry slumber in an awkward position on the sinister stairs, and the neighbor complains the next day.

11 feb 2010

Music

Muse sick with out witch
That nothing makes or breaks but twitch
A string and slowly closing in
Feeling flying, flown, riding city buses
Dreaming to sleep
Lulling the thoughts in dark caverns
To learn precision
Remembering love and forgetting ambition
Echoes, chorus, p-u(r)(n)ity
Making mosaics dance in the shower
The shade of the flower
The flow of the laughter
And how nothing after
Will.
Trill… Dong, throng?
It is one moment of many voices music
But also many notes one melody- a story.
That is music.
Muse sick. (Drunk, slick).

10 feb 2010

Noche

Cuando se metió el sol, por fin vieron el mundo
como es realmente: oscuro.
Sin la desnudez chillante e ilusoria del Enfoque.
Sin ese ego juguetón que todo altera.
Basta de inquietud y movimiento de sombras:
La vida a esta hora se siente muerte.
Y se sabe muerte salvo que respira.
Y respira rendida sin querer:
Pero ya no hay esquinas y horizontes.
Como en los días nublados- manta zumbante
De terquedad encierra al mundo.
Por fin se mete el sol y todo luce:
Indeciso, esquivo, junto y en sí mismo.

Adriana Toledano Kolteniuk
Mexicana

Con este poema participo del cuarto Concurso de Poesía de Heptagrama.

7 feb 2010

Desperation

a hum and drum
fingertips drumming and cocorosie
"And then the lights came on, In the middle of the night, What i should do with my life, How i should spend my time?"
how no one no no one ever
"And afterwards, we'll all go to hell, When the money's all spent, When the money's all gone, There'll be a place for us in heaven's gate, Waiting for us on lay away" Would...
I wanted to write a letter
a letter containing ALL the silences
ALL the messages of
i think of you every night and like Nabokov said
"the more you love a memory
the stronger and stranger it is"
especially after wine
especially after wine.