10 feb. 2010

Noche

Cuando se metió el sol, por fin vieron el mundo
como es realmente: oscuro.
Sin la desnudez chillante e ilusoria del Enfoque.
Sin ese ego juguetón que todo altera.
Basta de inquietud y movimiento de sombras:
La vida a esta hora se siente muerte.
Y se sabe muerte salvo que respira.
Y respira rendida sin querer:
Pero ya no hay esquinas y horizontes.
Como en los días nublados- manta zumbante
De terquedad encierra al mundo.
Por fin se mete el sol y todo luce:
Indeciso, esquivo, junto y en sí mismo.

Adriana Toledano Kolteniuk
Mexicana

Con este poema participo del cuarto Concurso de Poesía de Heptagrama.

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