11 ago. 2010

Poemar (Poema-mar)

Inspirado vagamente en el poema-río de Juan L. Ortiz


Inabarcables innavegables como el mar

Las voces bajo la palapa

El registro de las hamacas

Buscando orillita de mente,

Dejar huella coherente,

Palabras como lluvias en arena...

“Y nunca fue así”,

Lo que nunca llegaron a ser y

Cosas por el estilo,

Más mucho más café y caldo

De mariscos, siestas, sosiegos, confusiones,

Movimientos que nunca se expresarían

Expresión, más que eco,

Más que recuerdo de recuerdo hueco,

Lágrimas y euforias de sal,

Canciones sin cantar

Y sin cortar,

Dudas sobre amores que no pudimos agarrar...

Sentí amor sin poder amar,

Querer amar sin poder amar

Poder a mar

Sin poder amar

Al mar

Al mar

Sin poder al mar...

Realmente moscas zumban siempre,

¿en qué paraíso estamos?

Realmente no nos vemos,

O vemos demasiado,

Creemos que la acción se reduce

A suspender el ver

O responder

A un impulso accidental forzado

Que con piruetas hacemos ver deliberado,

Pues no entendemos de lo que más sabemos...

Y aunque no abarcábamos,

Navegábamos,

Cambinando el

Rumbo siempre,

Ya no más ingenuidad,

No hay volantes,

Y las estrellas no son para orientar,

Hay que dejar de verlas como un techo,

Como gomitas de mascar,

Son más que eco, más que hueco,

Más que sal...

Nos dejábamos hablar,

Hablar era compartir hablar contigo

Mismo hablar vivir

Hallar el verbo

En tu pensamiento,

Algunos creen en ello

Otros ya ni en eso,

Pero de todos modos hablan,

De todos modos marcan,

Aunque quede en el olvido...

Del olvido sin respiro

Con suspiro

Suspendido

Del olvido que se cree deliberado

Intencionado, recordado,

Que nunca se escribe

Ni revive,

Siempre es algo diferente

Y se siente

Como las olas del mar...

Olas de azotes y grandes dudas

Olas con espuma

Que nunca des ni esperas

Siempre te sorprenden

Eso te hipnotiza,

Pero también el ritmo

La certidumbre

El pulso,

Y vas pariendo

Olas como acordes

Y ya es la música

Que musas

Extrañamente

De los labios y pupilas...

Ya todos nos veíamos en paz

Y nos oíamos

Hacia afuera, los lados,

Por la música que nos unía

Y las palabras entraban

Extrañamente

Con cierto ritmo impredecible

Sólo para nosotros,

Y el cuerpo nos rehuía

Se quejaba impaciente y desmentía

Nuestra farsa de vida

Y nos pesaba y fallaba

Cuando caminábamos en la arena

Cada paso nos hundía

Con su peso mineral...

Luchamos para creer que

Conocíamos el mar

Prendimos velas y nos abrazamos

Bajo las tormentas

Y vimos el cuadro completo

De espuma a horizonte...

El mayor aferramiento:

Todo lo que negamos

E ignoramos

A pesar de darnos cuenta:

Que nada

Está compuesto de palabras...

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