26 jul. 2010

Monólogo con la foto de mi mejor amigo

Una "escenita" de una colección de... Monólogos Asistidos. Proyecto extraño y en desarrollo.

Mujer joven: Quisiera que pudiéramos hablarlo. Las personalidades fuertes están sobrevaloradas. Es puro narcisismo.

Sí, comenzaste en una playa buscando tu identidad interna. Todos la encontramos, y juntos bailamos en nuestro delirio. ¿Pero realmente fue juntos? Ese mundo allá está, ese hermoso mundo de egos donde todos nos miramos con asombro, confundiendo la belleza encontrada con nuestros propios reflejos. Allá es donde conoces a la carismática cineasta lesbiana hipster fotografiando con cámara de rollo a su novia actriz maestra de yoga mientras le sonríe a la hermosa niñita oaxaqueña que juega con su agujeta neón. Montan la tienda de campaña, exhalando humo de un cigarro delicado, drogadas con la vida. Frescura de menta con un giro de autenticidad. Donde jóvenes únicos talentosos como tú de todas partes del mundo se van a ser libres y ver el mar y las estrellas. (Muchas personas que aman escucharse a sí mismas hablar, los que asombrados escuchan, y los solitarios).

Cambiamos el peso de la realidad social por el genio de la experiencia subjetiva. Somos los artistas que vivimos nuestra vida como arte, somos el fin por el cual el arte es creado –trascender en nuestras vidas poéticamente. “No más crear contenido para la crítica: la creación como impulso automático, respuesta al entorno; drógate para ampliar los sentidos y perfeccionar tu biblioteca y gusto musical para que exceda por mucho el de cualquier radio locutora local, lee libros, desarrolla tu propia filosofía, clasifica personas en categorías agudas y altamente intuitivas, da consejos con gusto y gozo y encanta con tu sorprendente individualidad. Lo más refinado en experimental e instrumental… el buen post-rock te hace llorar por la tierra”. Somos hipersensibles. El mundo nos eriza los sentidos de una forma que excita los nervios. Reaccionamos emocionalmente. ¡Ah, la sexualidad de una mujerniña explotando en la regadera! Los relojes y cuadrados y horarios nos deprimen, en verdad. Hasta nos duelen físicamente. Somos muy empáticos. Probablemente tú más que los demás. Imaginativos, tristemente dependientes del lenguaje. Agudos observadores del lenguaje. Le haríamos un favor al mundo comprometiéndonos al MUNDO EXTERNO y siendo la siguiente celebridad si no fuera porque eso es más narcisista y tampoco nos queremos vender. Volvernos hombres gordos amargados fumando y fumando burlándose cínicamente de todo… pensando en cómo vender, cambiando nuestras oraciones porque están mal, desvelándonos toda la noche para escribir otra obra… ¡perderíamos nuestra magia! Nuestra inocencia (tan preciada: la vista de niño, la aniquilación de la palabra de la manzana). Ésta es la nueva anarquía… nos enfocamos en nuestro desarrollo como super-individuos y creamos personalidades fuertes. Nada de conformismo ni eclecticismo. Somos puros. Ningún partido politico, ninguna religión. Fanatismo de ningún tipo. Nuestros valores personales. Nos desconectamos del mundo. Des conectar del mundo. Desconectar el mundo. Conectar el mundo… desconectar el mundo. Me desconecto.

Me conecto a Facebook… ¡le doy a todos el privilegio de saber todo de mí! Nuestras amistades están vivas siempre porque podemos compartir nuestras ideas al instante… somos todos tan diferentes, tenemos cada quién su forma particular de describirse debajo del profile picture.

Esto es lo que me preocupa. ¿No es puro narcisismo? ¿No tenemos que aterrizar, y enfrentar los charcos de aceite y la publicidad ofensiva? La ciudad, la televisión, los periódicos que están todos ahí. ¿No tenemos que elegir entre estudiar Literatura o Filosofía porque una significa aprender las distintas historias y la otra significa aprender las diferentes lecturas de una historia? Una distinción de enfoque importante, y ¿cuál es menos narcisista? ¿Más realista? En general, es decidir qué escuchar. No estoy segura ni de que escuchemos. Ni siquiera la música. Ya no. No estoy segura.

Narrador: Y no puede parar, sigue indagando cada vez más. Indaga e indaga en ella, ella, ella, su propio yo que es de lo que todo esto se trata. No puede parar la crítica. No puede parar de cortar todo en pequeños pedacitos.

Mujer joven: Hay muchas voces en mi cabeza. Le temo a la locura y por eso nunca seré un “genio excéntrico”. ¡Le temo al narcisismo! ¡Condeno a las personalidades fuertes! Si puedo aprender a ver y no escuchar tanto tal vez me cure. Mientras tanto, es tanto mi motor como mi condena creer que todos tienen mi misma enfermedad, sólo no lo saben. Y lo que nunca sabré yo es si esto constituye la personalidad más fuerte, o la más débil.

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