30 mar 2010

-arte

belleza en amor=arte
vidarte
amor=vida
arte! harta...
arte=amor hasta en
amorarte...
belleza, envidia
de arte darte.
escaparte es captarte
es arte...
belleza mata,
y ata...
(aparte, aparta, apartamos, partamos, amo! vamos)
bellezamorvidarte
sin poder moverme
ni olvidarte.

Seasons

Spring.
Flowers filled with vain elixir.

Summer.
Dizzy rabbit blinks... and rolling hills.

Autumn.
Lazy orange requiem.

Winter.
Trembling sleep.

Spring.
Sweet dream.

Summer.
Waking up.

Autumn.
Lullaby.

Winter.
Waking up, for real now.

Spring.
Who?

Summer.
What?

Autumn.
Why?

Winter.
How?

Spring.
Caterpillar.

Summer.
Bee.

Autumn.
Squirrel.

Winter.
Owl.

Four more years mean what, to wheels of time?
Or one in four.

Spring
Dies.

Summer
Lies.

Autumn
Shies.

Winter
Sighs.

27 mar 2010

Lotus

To taste the air beside the river
I pick the soundtrack with immaculate care
Such a lot rests upon it
My life upon a song
You don't know how much I need
Musician, please take heed!
I thought I might just write a letter
Anything to stay away
From books and lessons today
Besides it's part of my induction
Into the literate world
I am a literate girl
I string the words together softly
I lay my love upon you with each line
A gift of improvising
Removes me from revising
I made a daisy chain from
Phrase, verse, and punctuation......*

These are the words I hum along. You knew this was me. But you never loved that!
What you made pass for admiration was envy.
Everything was always conditioned and reeked of emotional blackmail.
You wanted the butterfly to pass unnoticed in the garden of flowers!
You wanted me all to yourself, so you could make me small.
You always tried to change me; when you didn't, you were trying to change the feeling.
That pure feeling of awe and desire because you didn't want to only give.
You wanted to devour me! And observe my bones with satisfaction.
You were a mess, as always, a storm.
I was a Spring that never grew worn.
In my dreams I could see the moon up close!
But you pulled me down to an Earth where I was only
A flower made out of paper.




*Suart Murdoch. God Help the Girl, "Musicians, Please Take Heed!" (song)

25 mar 2010

Incendios

Una reseña que tuve que escribir para mi clase de teatro.

La obra de teatro Incendios, de Wadji Mouawad, es un perfecto ejemplo de una obra completamente contemporánea pero que no se clava en divagaciones conceptuales vanguardistas sin trasfondo: sus prioridades son realmente los de contar una historia e impactar.

Desde la propia escenografía, el tiempo no lineal de las escenas y las narraciones en eco que se hacen referencia unas a otras dentro de la obra, Incendios no es una obra “tradicional”. El principio es ambiguo, comienza con la escena muy fuerte de los gemelos protagonistas reuniéndose con el abogado de su recién difunta madre, y sin tener contexto presenciamos una muestra de emociones extremas que nos impactan aunque no las entendamos. A esta escena suceden un par de escenas que nos comienzan a informar: un recurso muy creativo que se utiliza a lo largo de toda esta obra es la simultaneidad en escena de distintos momentos y distintos personajes. Para este momento, nos seguimos sintiendo en una obra ambigua y experimental, como la mayoría de las obras de teatro contemporáneo. Cuando se comienza a narrar la historia de Nawal, la madre de los gemelos, nos vemos involucrados en una historia clara y narrativa, que al coexistir con la realidad del futuro cobra un aire fantástico y exótico. A medida que vamos entendiendo la intricada relación entre todos los personajes y momentos, la obra deja de sentirse experimental y comienza a sentirse sólo como una gran historia: en eso, esta obra sí pertenece a la tradición teatral a la que estamos acostumbrada, la tradición que involucra el destino, el terror, y la conmiseración bajo una estructura narrativa . El trayecto que emprende el espectador no es por un camino conceptual, sino por uno de vívidas emociones. Termina siendo realmente sencilla y poco pretensiosa, aunque tanto el escritor, como el director y los actores, se esmeran realmente en lo que importa: impactar, conmover, convencer y sorprender. En este sentido es comparable a las obras más tradicionales.

También con el tema de la familia vemos un rasgo característico de la tadición occidental: desde Edipo Rey en la Grecia clásica (los orígenes del teatro de la cultura occidental), se elabora sobre estos vínculos sanguíneos, el tema de la paternidad, y el incesto. Los problemas de herencia y de cumplir los deseos de los muertos son cuestiones históricamente humanas, aunque en la obra se ven presentados en un contexto actual. Un gran contraste que se da es justamente este escenario actual con la historia fantástica y hasta épica de Nawal que, sucediendo en un país que no se nombra nunca, acentúa el carácter de híbrido y complejo tejido de la obra.

Además de la familia, se pueden identificar varios temas en la obra, otro detalle que la hace más tradicional que “vanguardista. Éstos son, entre otros, el de la infancia (como un cuchillo que te clavan en el cuello), el del amor incondicional (cuando estemos juntos, todo estará mejor), el del silencio vs. el hablar (o cantar, particularmente en Nawal que es “la mujer que canta”, y luego la mujer que calla cinco años), el de la búsqueda (búsqueda de Nawal por su hijo, y de los gemelos por las respuestas, que también es una búsqueda de identidad), y el de romper con el círculo vicioso tanto en la familia como en la guerra (salir adelante, tener fuerza, todo con una base en el conocimiento y el aprendizaje por un lado, y en la eliminación del rencor por otro).

El sorprendente final de la obra, que tiene todo el peso de la revelación edípica, dejó al público con una palpable tensión y desasosiego. Incluso el espectador más crítico y desprendido se encuentra realmente incómodo, corporalmente atado a los altibajos de los personajes aunque no quiera o intente minimizarlos.

Esta obra tiene todo, porque es una gran mezcla. Es una mezcla de cruda realidad y un escenario lejano y fantástico, de amor y violencia, piedad y crueldad, novedad y tradición, buenas actuaciones y buena escenografía, risas y llantos. ¿Qué más se puede pedir?

http://www.cultura.df.gob.mx/index.php/sala-de-prensa/boletines/2689-046-10

Des

Éste no es un poema de
desamor,
es un poema de
des-des,
sin la furia y frustración del
desilusionado
ni la euforia epifánica del
desgarrado amante.

Cuando nos despertábamos
a la mitad de la noche
y nos tomábamos sin ver ni hablarnos,
a veces ya parecía ridículo, vacío como una farsa,
el recuerdo del descubrimiento
de cuerpos en mi casa, en el sillón con vino,
y las sonrisas payasas que lo acompañaron.

¿Quién eres y por qué decidiste tocarme?

Estábamos y estamos
sola mente enfermos.

La comunicación dejó de servirme
para ver quiénes se asombran, sueñan y recuerdan
como yo.
Incluso esa comunicación corporal
que antes bastaba se
descompuso...
Nobody knew the sorrows of my changing face.
Sólo las amaron, creyéndolas,
creándolas, deseándolas.

Por favor sólo deja tu mano ahí y no hables.
Tampoco la muevas.
Y cuando te pares, no mires hacia atrás. No soy un
Descanso.

24 mar 2010

Guilt

Humor me. Let's meet in the hallway and pretend not to know our names. I once thought yes, and started seeing butterflies everywhere. You would always give me love through anger and agression. Humor me, make me feel I was everything, I was your bus rides and dreams and song associations, and all your suffering carried my name. That's all we're really asking of each other. Humor me.

The guilt was everywhere, scattered like ink, scattered like all our mistakes upon that creamy tablecloth we realized from the beginning we would be unable to keep clean. (Life). Like ink that guilt ran and cleaned our sins when emptied out and recognized. I once thought no, and felt the cieling crumble in. This guilt, that guilt, looking in the mirror guilt, why can't I love you guilt. Break-the-antique-vase and run away syndrome. But sometimes you step on a living baby. And sometimes you step on yourself, or your heart, your beliefs. At its worse- that wonderful being that gave you beauty. Beauty is the seed of love, then life. Stepping on those things, killing them accidentaly. Running away. That's guilt.

Everything, lifeless, points towards you. Guilt is the most sickening and painful throbbing reminder of life- we feel more alive then ever, but like a roach in the carpet, impurely.
But no. Guilt is not my fault. I'm trapped: it's just because I can't really run away, it's just because all the broken pieces are there, it's just because you made me love you! It's just because we can't turn around and be somewhere else, laugh, dance, reality doesn't adapt to our wild imaginings, but I didn't want to hurt anyone... And now I feel guilty for not wanting to carry my guilt. For not being able to. For that part of me that just doesn't care, that keeps running, that runs back and steps again on that defenseless baby, and laughs and chases blindly its deep deep desire. That's never going to change. I didn't want to love, but there I went. I didn't want to get involved, but chased and spoke and took three steps.

Guiltless! Humor me. Take my hand and let's go behind the curtain there, in the spooky auditorium, and forget together. That's what I'd like to say.

Last night I dreamt, and there was much heat, my sheet probably was sticking to my body, and I went to the river when the sun is low enough so that light shines from things themselves, and I bathed in the river, and truly was clean.
Humor me.

21 mar 2010

Whatever together means

The pen in my hand tonight has a life of its own. God it's a harsh world when night falls on the river and the water is the brightest beacon. When you realize liquor has a power to dissolve future and past and make the candlelight tremble and the little baby in daddy's arms at the bar make you feel cold, an ache for a blanket. And I yearn for you, for the skin to go with the heaven in my head, the heaven a ghost of your trembling touch.

Viejas reflexiones..

la cara que quisiera no conocer. las expectativas que tengo, sólo mías y de nadie (nunca) más. entro a la tienda de zapatos, y me doy cuenta que no hay uno solo que se me antoje comprar. veo una pareja que no encaja, que los miran como si fueran dulcesitos (sólo si te fijas bien en su expresión) pero los agarran sabiendo que hoy sí los comprarán. no pueden dejar de ver a la multitud de señoras para quienes esto es un gasto cotidiano. me pone a pensar en niñitos colocando piel en fabricas y luego en closets enormes llenos de zapatos.
debo dejar de ser el público.
los espasmos de la sonrisa. el encantador baile de miradas. salgo del centro comercial, y ya no llueve más. qué plástico palacio acabo de dejar atrás... bonito pero tan poco suficiente (soy demasiado exigente) más que nada porque ves que la gente ya no tiene nada que añorar. y que los paseos no incluyen paisajes, sino utilidad y consumo. pero ya, no hay que ser retrógradas.
manejo más rápido porque sé que te veré. y no se por qué acelero tanto.
stay at my gate again, yelling goodbye on a chilly summer night... estos momentos no se repetirán, son solosolosolamente de AHORA.

nos falta empujar una barrera para revolcarnos en el éxtasis que es habernos encontrado... whatever that means, whatever you mean, whatever i mean, and us together... whatever together means.

18 mar 2010

Exitación

Lo que más añoramos es un estado de e x i t a c i ó n. El amor es la exitación m á x i m a del espíritu. Si en la excitación somos a c c i ó n y no e s p e r a n z a, si p e r s o n i f i c a m o s la ilusión, si no es una reminiscencia ni un estado l a t e n t e al m a ñ a n a, decimos que estamos realmente vivos. El placer y el dolor se vuelven dos extremos que, como todos los extremos, terminan siendo lo mismo, su verdadero contrario siendo el vacío. La vida por lo general es un vacío, un transcurrir de hormiga obrera.
Lo chistoso...
¿Qué tanto de la excitación es puro olvido?
El vacío, extrañamente, no es olvido.
Por eso escucho música todo el tiempo, para olvidar recordando.

11 mar 2010

Futuos seguros

hoy tuve un recuerdo de que algún día no estaré aquí, en el asiento de plástico del camión, con concreteness and abstractness rondando en mi cabeza pulsando por mucho sol y mucho pensamiento, ligera ropa medio rota, cansada hacia la casa, sino en un coche quizás azul quizá blanco, llegando a un bonito departamento donde (no imaginé el proceso del cómo) habrá cena en la mesa (un pollo marinado¿) y un hombre, y una película en el buró al lado de la tele.
recordé este futuro seguro paralelo a un día igual de cotidiano que éste, me sentí cómoda en los zapatos ya asimilados a mis pies, envolvente realidad con sus horarios y asociaciones y contextos y tiempos y temáticas-- etapa! ¿Cómo llegaré y cuántos abismos habrán entre éstos? ¿Qué se transformará, más allá del cambio de escena? Pues sí, mi ropa, mi expresión, los callos de mis pies, la música en la radio... ¡todo! (misma solapada existencia de toalla con diseño de florecitas).
Y si no llego... bueno, todo está ligado, a este hoy ese recuerdo estaba atado, es necesario, complementario, como quien atrapa un bumerán o como los girasoles. Ese mágico nudo me acercó más en el espacio que a quien seré mañana -en el tiempo.

hoy tuve un recuerdo de que algún día no estaré aquí, caminando a la facultad, viendo la refrescante fuga en la manguera del jardín, entrecerrando los ojos adormilados, sino que sonará el teléfono y estaré en mi cama, entrecerrando los ojos adormilados y corriendo a contestar, habiendo estallado mi sueño. Futuros seguros basados en...

(pasados latentes: aquella ilusión de que si me borraran la memoría de ti, jamás me fijaría en tu persona, nunca cruzaríamos palabra ni haríamos un nudo, o
aquella ilusión de que si me borraran la memoria de ti, volveríamos a encontrarnos de alguna u otra forma, la ilusión del magnetismo del destino)

hoy tuve un recuerdo de que algún día no estaré aquí, sino escribiendo un giro en mi novela donde el protagonista se da cuenta que la verdad no es inalcanzable, sino que es INEVITABLE, pesa, y lo que es difícil es que no haya modo de desconocerla pero sin embargo lo hagamos, que nos engañemos con que nos engañamos. Conque nos engañamos... !

hoy tuve un recuerdo de que algún día no estaré aquí,

8 mar 2010

La obra de Berta Kolteniuk

Digamos que el arte es un mundo. Digamos que el arte es el mundo. Digamos que el arte es lo único que está fuera, aparte, separado de este mundo. Que el arte es el hombre, que el arte es esencias (destilaciones), que el arte es el diálogo. ¿En qué se parecen los acordes ditirámbicos de la música a las gruesas pinceladas de la pintura? ¿Es un color lo más abstracto o lo más concreto? Podría ser que el arte es el activador de las preguntas que no quieren respuesta, siendo el símbolo de la contradicción entre el hombre y su entorno.
La obra de Berta Kolteniuk es verdaderamente una creación artística en todo su sentido. El acto de crear requiere de tijeras, proyectores, y mucha imaginación: más que imitar la realidad, se trata de interpretar y delimitarla. Hay que encontrar un equilibrio entre lo transparente y lo sugerente, lo introspectivo y lo extrovertido, la luz y la sombra, que no tenga aspecto de intermedio. Y en el mundo de la pintura, como en el de cualquier arte, se deben suspender los conceptos: hay que olvidar el lenguaje y crear uno propio. Kolteniuk elige el del color. Un lenguaje efectivo no necesita de diccionarios o claves para ser decodificado; a lo mucho una explicación funciona como un color puesto al lado del otro: para ver el primero de una manera distinta, para darnos cuenta que el amarillo al lado del rojo ya no es el mismo amarillo. Justamente como la obra de Kolteniuk, que nos reta a realizar este tipo de reflexiones.
El arte llega al cuerpo, al corazón, a los rincones más oscuros de la memoria, y le hace cosquillas al intelecto, que olfatea siempre en busca de verdades simples que lo sorprendan y que a la vez se le hagan conocidas. Ella también logra esto, dejando las teorías a un lado y valiéndose de su intuición y sensibilidad que naturalmente acceden al color para expresarse.
Una contradicción del arte es que mientras más puro y claro sea el lenguaje artístico, más nos lleva a la sinestesia. Los colores de los cuadros de Berta suenan, cada panel tiene la personalidad de una nota musical. Como en la música, su arte se basa en la composición y la yuxtaposición de elementos unitarios (como en la poesía también, las letras y las palabras; reitero la correspondencia entre distintos lenguajes). Así logra ser libre y limpio, plural y ordenado, estético y radical. Las cuatro columnas de paneles intercambiables son un piano vivo de posibilidades para el artista consciente y visionario: Kolteniuk nos demuestra que en una estructura fija con unidades básicas está contenido el infinito.
Y por si esto no fuera suficiente, apenas es el principio. Apenas es la apertura a la propuesta de esta artista que no se contiene por mucho tiempo; siempre crece y se renueva. Se van agregando instrumentos a la orquesta: el blanco es un espectro en sí mismo y el contraste de texturas otro diálogo interesante, ejemplificado con el yeso. Un cuadro como Kínder nos puede hacer conscientes de la fuerza de los detalles para transformar toda la obra, utilizando los mismos elementos pero cambiando completamente el tono. Los frisos, por otro lado, mantienen el tono y de cierta forma la composición, pero nos recuerdan que el volumen y la profundidad también son una variable y nos recuerdan que la artista no le ve límites a la definición de cuadro. Todas estas alteraciones, a la vez sutiles y atrevidas, nos provocan un asombro que se representa con la imagen de ingeniosamente colocar un objeto al lado de otro, y luego eso al lado de otro, indefinidamente y con un ritmo visual marcado.
Viendo la trayectoria de su arte, Kolteniuk también cumple con ese requisito de todo buen artista: tener una evolución coherente pero que sí, valga la redundancia, evolucione. Una evolución donde se mantiene la personalidad inconfundible del artista y los elementos de su lenguaje pero donde se ven las posibilidades, infinitas como las combinaciones de sus paneles en las torres, de responder a su entorno e ir modificando las reglas del juego, como un cambio de alfabeto. También esta evolución representa esa yuxtaposición que sostengo como fundamental: sus proyectos y propuestas crecen y se revalúan al ser puestas una al lado de la otra.
Sin saber los detalles de su vida, conocemos a Berta Kolteniuk en la medida que ella ha sido los estremecedores paisajes de su primera obra, los hilos y telas danzantes de Urdimbre, el vacío imponente de Antártica, y el cromático clímax de su posterior desarrollo. En estas manifestaciones plásticas, un psicólogo podría analizar sus traumas, un sociólogo la guerra de Iraq, un poeta ver metáforas de sus metáforas, y un músico sus composiciones. Por eso la contemplación del arte es algo que mejor se hace con silencios y en sí mismo, en un estado de humildad. Este texto es únicamente el esfuerzo del intelecto por explicar el valor de lo que intuye.

4 mar 2010

The last pages of my notebook

Isn't it strange?
Who hasn't confused the moon with a streetlight? Who hasn't felt themselves grow --but careful-- not soar? The changes, but then again, not really.
Another year spent so sincerely.
And are we adding or subtracting? The result is the same, the excuse changes.
Changes of pace, rythm and morality; same stage, new actors (or new costumes?), same curtain raised and drawn at every show. But decay, decay, decay, veins swelling a little more
So hands are bumpier. Everything just bumpier.
The bus ride quite as long. The mirror quite as deformed. Fear and desire--
Same thing. Fear and desire-- the sun doing a different dance in the sky for once. For everything to be just like me but still everything. My orchestra. But still free. Improvisation without this nagging itch of estrangement.
And retracing one's steps? And searching for symmetry, or for quite the opposite? What about it?
Beauty! Beauty! Beauty! That's it.

24 feb 2010

Now

NOW-
I should know it will be...
Bee won't be on my sweater for long
Striped breeze will go at applause
NOW is all I got, different and real
for being now...
Bee stays I realize it's dead
And the trees tremble
Whisper at the wind begging it not to go
A match held out for a cigarette
That won't be smoked,
That like the wind and bee and tides and time
And perhaps me, finally
when dead --finding NOW--
will not dead and gone be
but dead and ungone
Dead and Stale and Stayed.

22 feb 2010

We are seen

And hey you really can
Never know
Just WHO holds their gaze as you go
Walk by and with what glow
WHO in the morning sighs
For seein' your smile and witching eyes
WHO noticed what- that hat,
New scent,
Or saw some man
Peeking up your skirt,
WHO thinks about and remembers
(or the how's why's and then what's)
those flickering flashes of you.

16 feb 2010

Cold lonely day

On a cold night I crept up those wiry fire escape stairs that twist and edge around like a troubled spider… I hate that through my window I can’t see the moon and I needed to contemplate the fullness, that perfectly circular light that makes more sense than anything earthly.
There was nothing that could make me feel big, so I delved into things that made me feel small. The treacherous, bubbly warmth of the evening cup of wine in my stomach. The premium rolling papers from distant lands that became smooth from the friction of my fingertips. How small and the same it all was; my fingerprints, the paper, the smoke, the back stairs, the lanky metal lamp, the noise of the neighbor’s leaky faucet, and the telephone. All lonely and self-absorbed, paranoid and expectant, stationary and observant.
The sky was the soup of the uncertain. The soup of big and monumental, of little specks and illusions we could never grope at or handle, really. This me with a cramped back, tense muscles, tired from work and from sailing through the machinery, climbing up and down buses, was weary. Weary of listening to magical melodies and surrounding herself with thoughts and niceties and delicious escapisms and awareness and freedom but remaining the glum forlorn firefly on the windowsill. Occasionally fluttering her wings because she saw an equal she recognized as beautiful.
Memory is a heavy library I drag around, tied with a string to the back of my head, pulling me. In it, everything again, again as things: the same, and lonely. Shoelaces, tears, strings, hair, and cups of coffee –the rest is a drunk state. Uproarious jigs of self-recognition.
The cold is the most notorious feeling, the most contradictory and pleasant (it really tickles the stomach). Pleasant in the least passive way, pleasant in the most painful. I remembered the night was cold –cold doesn’t let you forget. It is unlike anything because deep inside cold lies warmth, cold is consciousness of insufficiency of warmth, it is mourning. It is like the warmth of the womb because it means nothing really, bobbing up down and around, not yet born, inside the visceral tissues of another person, a person you’re a little twig of but who is not you, and will not be you nor with you for the rest of your life. Cold is memories of wafts of your mothers perfume when you fell asleep on her bosom the times she took you to jazz night at the local restaurant. Or the mountains, or the sea… anything big and majestic.
When I was a little child I always colored the sky grey. Perhaps it was a more realistic color, or perhaps it weighed chromatically less heavily on the visual balance of the page. Blue skies are dopamine –vital, exquisite, and miraculous, but I always found grey more honest. Poignancy is present only in the green of leaves and the overbearing intensity of sunlight. The city is a divine wasteland.
I shut my eyes harder than ever, trying desperately not to see, willing the sky to rain. I despised this pathetic self-pity and exposure, predictable and laughable games with nature and inanimate objects that cannot even scoff at my complex egotism, at my contradictory projection towards the outside world that establishes (to later destroy) hungry bonds with everything… I should probably just go to sleep.
This is what happens when the doorman doesn’t meet your eye in the morning, and your mother yells at you because you forgot to pick up the pound cake for the dinner party, and your boss is late again with the payment, and love has become an abstract idea placed strategically in children’s books, and kisses are sloppy and vulgar, an sex gropes harder and harder for something unobtainable, and your feet hurt so much from walking in those sad shoes you just can’t let go of, and you can’t sleep, and the television lulls dulls and depresses you, and you can’t concentrate on a book…
And you end up drifting into numb dry slumber in an awkward position on the sinister stairs, and the neighbor complains the next day.

11 feb 2010

Music

Muse sick with out witch
That nothing makes or breaks but twitch
A string and slowly closing in
Feeling flying, flown, riding city buses
Dreaming to sleep
Lulling the thoughts in dark caverns
To learn precision
Remembering love and forgetting ambition
Echoes, chorus, p-u(r)(n)ity
Making mosaics dance in the shower
The shade of the flower
The flow of the laughter
And how nothing after
Will.
Trill… Dong, throng?
It is one moment of many voices music
But also many notes one melody- a story.
That is music.
Muse sick. (Drunk, slick).

10 feb 2010

Noche

Cuando se metió el sol, por fin vieron el mundo
como es realmente: oscuro.
Sin la desnudez chillante e ilusoria del Enfoque.
Sin ese ego juguetón que todo altera.
Basta de inquietud y movimiento de sombras:
La vida a esta hora se siente muerte.
Y se sabe muerte salvo que respira.
Y respira rendida sin querer:
Pero ya no hay esquinas y horizontes.
Como en los días nublados- manta zumbante
De terquedad encierra al mundo.
Por fin se mete el sol y todo luce:
Indeciso, esquivo, junto y en sí mismo.

Adriana Toledano Kolteniuk
Mexicana

Con este poema participo del cuarto Concurso de Poesía de Heptagrama.

7 feb 2010

Desperation

a hum and drum
fingertips drumming and cocorosie
"And then the lights came on, In the middle of the night, What i should do with my life, How i should spend my time?"
how no one no no one ever
"And afterwards, we'll all go to hell, When the money's all spent, When the money's all gone, There'll be a place for us in heaven's gate, Waiting for us on lay away" Would...
I wanted to write a letter
a letter containing ALL the silences
ALL the messages of
i think of you every night and like Nabokov said
"the more you love a memory
the stronger and stranger it is"
especially after wine
especially after wine.

27 ene 2010

Un azar cortazariano

Llegó a casa con las palabras goteando de las puntas de los dedos. Luego por leer tanto Rayuela, la vida parece más literatura que vise versa. El absurdo es que no parezca un absurdo. El absurdo es que salgas por la mañana a la puerta y encuentres la botella de leche en el umbral y te quedes tan tranquilo porque ayer te pasó lo mismo y mañana te volverá a pasar. Es ese estancamiento… ¿Y cómo hacerlo entender que lo que lo estancaba era tener que buscarle un sentido? Y sólo poder viajar estando en un lugar lejano, en vez de ver el viaje como la gran metáfora… lo que a vos te molesta es la legalidad en todas sus formas. En cuanto una cosa empieza a funcionar bien te sentís encarcelado.

Ella no necesitaba nada para viajar. Con sólo decir sí siempre (detrás, un gran ¿por qué no?) se encontraba camuflageada en un barrio perdido, agarrada de una reja de metal tan fotográfica, la única mujer entre varios mariguanos feos probando la compra nueva, compra que los alimentaría, compra que los hacía grandes: sus caras tenían Viaje escrito en la frente pero todos entendían que ya no iban a ninguna parte.

…Por nombrar un ejemplo de hoy.

Ella olía y tocaba la yerba. Con el panoramaroma y la música en sus oídos tenía todo lo necesario para sentirse fuera de su habitación con las pantuflas tiradas, la cama deshecha, la mesa que siempre vomitaba cosas sin importar cuánto acomodara los libros en torres de Jenga. Todos somos tortugas, recordó. Ella llevaba ese cuarto consigo, y estar en él era asomar su cabeza al oscuro caparazón, prender un incienso y la computadora. Los días que no sentía desperdiciados eran, por más que quisiera que fuera distinto, en los que sacaba la cabeza del caparazón y dejaba en pausa lo de adentro. Finalmente amaba el mundo (su casa siempre estaba ahí, estar ahí era suficiente) y observarlo y hacer composiciones. ¡Era una tortuga fotógrafa metafísica! Encuadrar, encuadrar, contextualizar, delimitar.

Él era distinto. Ella no sabía cómo amarlo ni por qué no quería. Una renuncia que a lo mejor está encubriendo la inutilidad del esfuerzo. Bueno, sí sabía, cosas superficiales, y ese pegajoso y desagradable sentimiento de sentir que a ella no se le había ocurrido. Pero lo necesitaba. Necesitaba que la mirara con esa cara de gatito perdido y le acariciara el cabello como si fuera una flor de loto en los pies de Buda y sentir el romance entre el fuego y el agua que nunca pueden tocarse porque se extinguen. El agua huye, se evapora en sus manos. Y el fuego es sólo manos, lanzándose al aire desenfrenadamente. ¿Y quién era el aire, jugando ping-pong con el fuego? ¿Y quién era la tierra, donde el agua se refugiaba?

Cada vez que alguien se escandalizaba de sus preguntas, una sensación violeta, una masa violeta envolviéndola por un momento. Probablemente de todos nuestros sentimientos el único que no es verdaderamente nuestro es la esperanza. La esperanza le pertenece a la vida, es la misma vida defendiéndose. Y cuando vos empezás a decir que habría que encontrar la unidad, yo entonces, veo cosas muy hermosas pero muertas, flores disecadas y cosas así.

La tierra probablemente era ese hombre árbol que jamás la amaría a ella, sólo absorbería su agua con gusto. Ese árbol amante sólo de otros árboles, aferrado a sus raíces e inconsciente de sus flores y sus frutos, de las hojitas que lo llenaban de vida. Y como el árbol nunca la amaría, el agua escarbó su propia tumba, ahí donde el aire nunca la haría temblar (del aire no quería volver a saber nada, el verdadero nombre del aire era viento, viento que pica, incomoda, excita y abandona) y el fuego nunca le haría cosquillas.

Qué cosas, qué cosas se le ocurren a uno en el sillón lleno de pelusas con el gato queriendo jugar rudo. Y ese otro hombre gato, el hombre fuego que ahí seguía. Encorvado. Con miedo a sí mismo, y (más que) miedo (menos que) porque a ella no le tenía nada de miedo. Pero ella debía tener cuidado, porque luego uno termina besándolos sin querer-queriendo. La película (las voces y la gran fotografía) los había dejado a ambos con ganas de llorar.

Ella se obligaba a expulsar unas lagrimitas, vaya juego, más movimiento de pecho que nada, un embudo ahí encima del pubis exhalaba calorcito, y se sentía más viva. Nada más, más Nada. (Luego cuando más anhelaba el llanto, más vacía de él se sentía. Era extraño, porque ni siquiera ese irónico fracaso le producía las ganas de llorar). En cambio a él le parecía ridículo (¡Qué ridículo! Si ella se sentía más en armonía que nunca cuando lloraba- o reía- a causa de que todo era igual de ridículo, el cortaúñas guiñándole el ojo, la mochila indiferente, las escaleras que trágicamente llevaban a un oscuro abajo, todo, la mirada del otro, tan lejano, queriendo estar cercano y no sabiendo cómo, poniendo el último esfuerzo empleando torpes palabras) y más llorar en público, con alguien para consolarlo que si lograba estar cerca, no lo estaría por siempre, y eso dolería. Cada vez sospecho más que estar de acuerdo es la peor de las ilusiones.

Hay momentos que la literatura no capturará jamás. Sin palabras llegar a la palabra (qué lejos, qué improbable). Cómo ella pudo, con un ligero apretón en el hombro y un movimiento ondulatorio apenas perceptible de su tenso cuerpo de nudos, hacer que se soltara, es uno de ellos. Capaz el cine, con sus atributos de amplitud sensorial y perspectiva, se acercarían más a las palpitaciones, a representar lo que ella sintió como magnetismo, cómo aquello se soltaba y se rendía (y no era una farsa como quizá parecería), y él lloró como un nene, y ella se paró y se insertó encima-atrás como una cucharita, y sus piernas envolviendo sus piernas y su espalda sobre su espalda formaban la misma figura que ella había dibujado como su tumba en la tierra, una media luna donde ella cabía acostada de costado, casi en posición fetal. A veces para un buen llanto, es necesario aludir a la posición fetal.

En el calor volcánico de ese abrazo él por fin pudo derrumbarse, no tener más miedo o al contrario, dejarse tenerlo. Mientras él emitía gemidos de agonía, ella sólo sonreía (por algo eran fuego y agua), con el cuerpo abierto pero con calor en la supericie (nada de viento, qué exquisito sentimiento) y miraba la única luz del cuarto: la que se colaba entre las persianas. ¿Es que por qué no podía ver él que eso era hermoso, que su habrazo hera herméticamente hermoso, y que también hera hermoso que las persianas pudieran moverse hasí, que el gato de pronto saltara detrás y hocurrieran hencantadores juegos de sombras, que hera hermosa la inversión de luz heléctrica hadentro- pasillo hoscuro hafuera en la que hestaban?

No renuncio a nada, simplemente hago todo lo que puedo para que las cosas me renuncien a mí. . ¿Te gusta la fórmula? No es eso, pero lo que yo quisiera decir es justamente indecible. Hay que dar vueltas alrededor como un perro buscándose la cola. Él estaba lleno de tumores, le pesaba el sufrimiento ajeno y los perros mordiéndose la cola que veía en todas partes, sobre todo que parieran más perros con los mismos padecimientos. Al lamentar los desafortunados, se sentía Atlas. Ella, tortuga marina, también receptiva (todo de afuera para adentro, ella no trasgredía), estaba llena de colores. La combinación quizá no era un cuadro de Mondrían, tal vez más como uno de Kandinsky. ¿Y no se te ha ocurrido sospechar que detrás de ese Mondrian puede empezar una realidad Viera de Silva? Al lamentar los desafortunados, se sentía río. El río no era más grande que ella, era ella como sus lágrimas fluyendo eran ella, como su piel que parecía fluido, como su pelo que crecía por todas partes. Pero ella era también otra cosa, algo que podía nadar a contracorriente, sí, con todo y su casita en la espalda.

Intercambiaron palabras, pero más silencios. Sin palabras llegar a la palabra (qué lejos, qué improbable). Y le gustó que las palabras no fueran torpes, que sonaran atinadas, como las de un personaje novelesco que lo sabe todo, más que el mismo autor.

21 ene 2010

Meditation

They say: no thoughts, just images. Repetition, breathing, counting. Close your eyes and inside, open them. What language are you counting in? Past and future all bundled up... isn't that the present? No.

Try to keep your balance: you have none.

North, South, East, West. With each view, what did you see?

It's all about lucid dreams again. When you dream, your heartbeat and breathing are constant, automatic. Your mind is clear. Your rationality is temporarly drugged, tickled and tricked. When you meditate, try this, but in-to-out (or out-to-in?), not in-to-in. Recall your life's not lost. Keep it, polish it, observe. Flashes of insignificant moments and theirs smells, their temperature and mood. Millions of fireflies with the scattering sweet sound of the bells.
A body sinking in the vast ocean with the twang of the cells. Cells of the forest creatures that wish only for silence. Always under, never over.

That recurring ocean... doing somersaults in the waves. Foam frothing forth.

I arrive at my image of what Iwish to heal: A sunkissed rosy girl in a dark blue full-piece bathing suit, with goosebumps in the windy stormy cloudy dusk, so blue, so grey, no stars. The ocean wild, trying to be like the wind, waking in a monstruos wave that shakes the core of vertical and horizontal... the girl before the wave, staring, shaking, hugging her knees, the wave taller than ten of she.

Push that image out, this is all about control. Shift from water to earth: a tree forms. Not any tree, the tree in my grandfather's garden, with the wooden swing. The same girl now in that tattered swing, in her parched overcoat, sw-inging , the view of vines flat in front of her face, the orange tree behind her, and far, centuries away, the house. Swinging, earth, tree. I remember that picture over the piano, where the chubby child I was holds a pink flower at the photographer, and the backdrop is those vines.

Before I reached this image you asked me to narrate my thoughts: I had said they were unstoppable. "It's just so hard to verbalize as I think, I can't help but think I'm cheating. And because thought (and that's why I can't cease to think) is in layers, and there are many voices, some more abstract some more concrete, and one comments and the other remarks, and I know I'm thinking because I'm thinking about thinking, and then thinking about how I know I'm thinking because I think about knowing I'm thinking, and then again, until this is just one voice again, and suddenly the book Rayuela comes to mind, for some reason... "

When I am only body my mind is finally only mind.

And my heart... lost somewhere. Free to no longer be protagonist. Only an empty shell that fills with water.

I know that if I constantly play these games, change will happen. Game will be my life, playing with the rules of tranquility. Impersonating a wink, the distortion of parallel lines.

13 ene 2010

Apeiron

No plans, no revolutions: the world tending towards unity (no more Olympic gods, just one), to being a snake biting its own tail (as everything). The alert mistrusting man sees diversity as an agent of fear. The naïve as the seed of love. But even love is often war, and canned diversity that can't get out.... will eat itself until it's one giant snake that ends up chasing its own tail.

Things blow up and reconstruct from the ashes, as faulty as before. Edipuses breeding with their mothers and Electras with their fathers, condemning their children to houses with mirrors instead of walls. History throwing out hope and despair in turn, and popes and presidents and Alexander the Greats. Revolutionaries who never wanted to change the show, just be themselves the man behind the curtain. Temptation, selfishness, knowledge, the devil... God and the devil were put in the same book by the same people. Devils who didn't want you to want the knowledge they had taken, so you could believe in an entity they had created. The snake in Eden was an inside job, and the apple was of dischord (like the one that caused the Trojan War), not of knowledge. That big snake will eat you until it's one giant snake that ends up chasing its own tail.
Ouroboros. An ancient symbol of infinity.

(Infinity. The Greeks suspected it essential. The Greeks suspected everything... it seems we knew the answers from the dawn of thought. Instead of realizing the answer solves nothing, evasion has led us on a blind quest for truth, until the answer has a question mark at the end and the questions become the quest. And dialogue becomes a snake chasing its own tail.)